No faltan ésas canciones que van a recordarte siempre pasajes de la vida, personas, momentos felices, importantes, pero sobre todo, tristes.

En algún momento las escuchaba y lloraba pensando que jamás podría escucharlas sin sufrir o poder superar ésos oscuros callejones de la vida.

Lo mejor de todo es que el tiempo sí lo cura todo, es simplemente cierto.

Hoy escucho aquellas canciones que antes eran insoportables, y solo me regresan un poquito al pasado, me hacen verme en aquellos rincones melancólicos. Y me hacen recordar también el sabor amargo que traía todo el tiempo.

Pobre de mí, de ésa que era yo. Pero hoy, hoy soy muy feliz. Y ésa persona que fui, que lloró, soportó y penó, aprendió también las lecciones que tenían que superarse para poder ser feliz ahora.

Creo que si no hubiera pasado ésos tragos más ácidos, hoy no podría disfrutar de la misma manera lo que el universo ha reservado para mí.