Incapacidad

En estado de incapacidad.

Qué contradicción es ésa cuando uno se levanta temprano al trabajo, cuesta mucho abrir los ojos y peor, sacar las piernas de las cobijas. Caminar y amontonarse en el metro para ir a trabajar 8 o 9 horas. Uno en ése momento desearía poder quedarse en casa y descansar, ver tv, desayunar sin la presión de terminar pendientes o llamadas.

Y cuando uno tiene que quedarse en casa forzosamente, por enfermedad, la diversión se apaga.

Hoy, con la disponibilidad de despertar a las 10 u 11 am, no, lo hice a las 7. Qué afán del cuerpo o de la mente de no disfrutar sus momentos presentes, de lo que uno posee.

Llevo todo el día en casa, reposando, pues me encuentro enferma con algunas molestias. He tratado de entretenerme, navego, me sumerjo en las redes sociales y qué pasa? me aburren en 2 minutos. No hay nada interesante qué ver. No hay emails nuevos que no sean de viagra.com o mamadas de ése tipo. Y cabe resaltar que en días de trabajo normal, siempre hay algo interesante que ver, que revisar. Regresamos a la contradicción.

Tengo tanto tiempo queriendo sincronizar canciones en el iphone, pero no había tenido tiempo. Hoy lo tengo, estoy frente a la computadora y NO tengo ganas de ponerme a mover archivos.

Nada me tiene contenta hoy.